¿Cual es la comunicación que México necesita ante el cambio de gobierno? (Entrevista a Mercedes Escudero)

Entrevista realizada por: Carolina Trujillo, Omar Villegas, Carmen Santa María, Santiago de Cima

Mercedes Escudero Carmona

La principal política del sexenio de Felipe Calderón fue la seguridad pública y es la más cuestionada, en parte por deficiencias en la política de comunicación social.

por Omar Villegas Marín

Mercedes Escudero es una experta en comunicación que se ha especializado en el tema de seguridad. Junto con otros compañeros tuve oportunidad de entrevistarla en vísperas del cambio de gobierno que termina con doce años del PAN en la presidencia de la República y atestigua el regreso del PRI. ¿Qué esperar de este cambio? ¿Cuál es el México que queremos? ¿Cuál la comunicación que necesitamos? ¿Qué estamos haciendo para lograr lo que anhelamos? Esos fueron los ejes conductores de la conversación que presento a continuación.

 El deber ser de la comunicación gubernamental

Todo gobierno debe tener una política definida de comunicación gubernamental que dé unidad al discurso, que genere una imagen clara del gobierno y del gobernante acorde a la diversidad de canales de comunicación disponibles y al mapeo de los actores, de manera que se hagan comunicados por nicho mediante diversos comunicadores que den certeza de gobernabilidad, sin protagonismos; sensible pero no reactiva, institucional y profesional. “Precisa, concisa y maciza en lugar de profusa, confusa y difusa”.

La comunicación gubernamental enfrenta la difícil tarea de crear consensos en México, difícil porque históricamente México ha sido un país polarizado: colonizadores e indígenas, criollos mestizos e indígenas, insurgentes y realistas, conservadores y liberales, revolucionarios y reformistas, izquierda y derecha. El México que queremos es diferente para los diversos sectores de la población, de ahí la dificultad de acciones gubernamentales claras que satisfagan a todos por igual. Un ejemplo claro lo tenemos en estos días: mientras para unos Calderón fue un buen gobernante que hizo grandes cosas, para otros su actuación fue reprobada.

Crítica a la comunicación gubernamental del sexenio 2006-2012

La principal política del sexenio fue la seguridad pública y es la más cuestionada, en parte por deficiencias en la política de comunicación social. Se habló de “guerra” y luego de “lucha”, dando origen a ambigüedades e imprecisiones; se quiso diferenciar la eficiencia y responsabilidad de diversos tipos de policías y fuerzas armadas logrando la descalificación de todas ellas; se hizo uso recurrente de términos como seguridad nacional y seguridad pública sin diferenciarlos, separarlos o relacionarlos en forma congruente; no se usaron adecuadamente los diversos canales de comunicación, en especial las redes sociales y los medios concesionados; faltaron objetivos de previsión que cedieron el establecimiento de la agenda a otros actores y convirtieron la comunicación gubernamental en reactiva.

Ante la falta de una política de comunicación clara y compartida, ésta se hizo más personal que institucional, dando lugar a desorganización y contradicciones, se burocratizó y perdió así su oportunidad e identidad; no hubo unificación del discurso sino graves polarizaciones entre las que destaca la existente entre Genaro García Luna y Maricela Morales.

Los comunicados no entraron a los cerebros de los ciudadanos; mientras el gobierno dice “vamos ganando” la gente siente que va perdiendo; mientras el gobierno presume la calidad educativa, la población la percibe cada vez peor, mientras se habla de bienestar y progreso para todos,  la mayoría no se siente parte de ese “todos”… Si los comunicados gubernamentales no son confiables, entonces no se da por cierto que se tomen las decisiones correctas y que vayamos por el camino adecuado, lo que a final de cuentas disminuye la gobernabilidad.

Así, la comunicación genera los problemas que debiera evitar. El ejemplo más claro es que la recreación del arresto de Cassez para comunicarlo causó en gran parte un grave problema internacional.

Los desatinos señalados por Mercedes Escudero resultan más sorprendentes luego de los graves y evidentes errores de comunicación del sexenio previo (Fox) y considerando que hubo advertencias tan claras como la hecha por Juan Francisco Escobedo en 2006:

“Si el próximo gobierno no incorpora en su agenda el tema de la comunicación pública gubernamental con la relevancia que requiere y lo diseñan e implementan con la perspectiva moderna que corresponde a la comunicación, la complejidad de los asuntos comunicativos terminará arrollando a sus operadores” (http://www.etcetera.com.mx/articulo.php?articulo=3289).

Alejandra Sota no tenía la formación profesional requerida

Mercedes Escudero señala que durante el sexenio hubo cuatro responsables de la comunicación gubernamental, por lo que no se puede responsabilizar de todo a Alejandra. Señala que Sota  no tiene la formación profesional por lo que no supo ni pudo promover y operar una política de comunicación institucional. Por ello la comunicación se volvió personal, reactiva, insensible, ineficaz e ineficiente.

Escudero cita un ejemplo: el 20 de noviembre se homenajeó a los militares caídos en la lucha contra el crimen, pero se omitió a los civiles víctimas de esa misma lucha, convirtiendo así una oportunidad de satisfacción en una afrenta.

Lo que Mercedes recomienda

La comunicación gubernamental debe ser institucional, con enfoque de política pública, con una base informativa permanente bien diseñada a la que se le agrega la rúbrica de los individuos en turno, pero cuya esencia es institucional, no personal.

No se trata de que el gobernante haga y el comunicador diga lo que el gobernante quiso decir, aumentando (o restando) méritos a lo hecho. Se trata de que la realidad sea percibida tanto por gobernantes como por gobernados de manera que los problemas que enfrenta el gobierno sean los que la gente considera importantes y que las soluciones dadas por el gobierno sean comprendidas y compartidas por la población.

Para ello es necesario profesionalizar la práctica de la comunicación gubernamental,  darle un carácter estratégico que va más allá de generar una imagen del presidente o del gobierno. Hay que favorecer la gobernabilidad al  escuchar lo comunicado por la sociedad,  a la vez de que se hace escuchar por la sociedad lo comunicado por los gobernantes, que mandan porque sienten lo que es necesario mandar a una sociedad que sigue a su gobierno porque se siente escuchada y porque entiende y comparte lo que dice quien gobierna. Así, la comunicación no es un mero instrumento de gobierno, sino la base misma de la gobernabilidad.

Datos sobre Mercedes Escudero

  • Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UNAM)
  • Maestra en comunicación institucional y política (UIA),
  • Especialista en comunicación social sobre seguridad pública y seguridad nacional. Trabajó en CISEN, CNDH, cámaras de diputados y senadores y en el secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

 

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